Reasignaron $ 21,8 millones del presupuesto universitario.

Estaban reservados para las universidades nacionales y la Jefatura de Gabinete resolvió destinarlos a las provincias; gremios y rectores criticaron la decisión pero relativizaron el monto.

Justo cuando los rectores de las 53 universidades y las autoridades del Ministerio de Educación de la Nación empezaban a definir cómo se distribuirá la partida adicional de $ 500 millones anunciada para compensar la suba de tarifas en los servicios públicos, una reasignación presupuestaria hecha por el Gobierno encendió críticas y advertencias de la comunidad universitaria. Concretamente, la Jefatura de Gabinete resolvió destinar a las provincias $ 21,8 millones que en el presupuesto votado el año pasado estaban reservados para las universidades nacionales.
La resolución es la N° 519/2016 y fue publicada el lunes en el Boletín Oficial. Al argumentar la reasignación de los fondos, en el texto, que lleva la firma de Marcos Peña, se señala que "se propone reducir del presupuesto de la Jefatura de Gabinete aquellos gastos que se estiman no van a ser ejecutados". La reasignación en cuestión es por $ 878 millones, dentro de los cuales figura una partida de $ 21,8 millones de "Transferencias a universidades nacionales para financiar gastos corrientes".

La noticia cayó mal en todas las universidades, que desde hace un mes vienen advirtiendo que los mayores costos tienen en jaque el funcionamiento de todas las casas de estudios. Algunos cuestionamientos fueron cautos en el sentido del peso que esta partida puede tener sobre el presupuesto universitario de base, que es de $ 51.946 millones. Otros remarcaron que si tiene en cuenta que el refuerzo anunciado por el ministro de Educación, Esteban Bullrich, para compensar la suba de tarifas es de $ 500 millones, la partida de $ 21,8 millones hubiese permitido aumentar un 4% esa ayuda.

"Estamos pidiendo mayor presupuesto para corregir las distorsiones que produjeron el aumento de los costos operativos de las universidades y esta partida justamente estaba destinado a realizar ese tipo de correcciones. Es una pena que no se la tenga porque podía resolver eventualidades", señaló Jorge Calzoni, rector de la Universidad Nacional de Avellaneda.

Aunque no dieron demasiadas precisiones sobre los motivos de la reasignación de la partida, desde el Ministerio señalaron que "dicha partida se destinaba a la contratación de personal y a convenios con universidades" y "era administrada por la anterior gestión de manera discrecional".

"Obviamente no es una buena noticia. Todo recorte de partidas destinadas a las universidades es preocupante, pero no vamos a poner el acento en este tema porque el objetivo es trabajar en una compensación presupuestaria general que nos permita sostener el funcionamiento de todas las universidades a lo largo del año", consideró Rodolfo Tecchi, rector de la Universidad Nacional de Jujuy y vicepresidente del Consejo Interuniversitario Nacional.

Los gremios también relativizaron el monto pero fueron duros con la decisión. "Es insólito. Mientras desde el Ministerio dicen trabajar en un sentido que busque atender las necesidades del sector universitario producen este recorte. Por pequeño que sea, es una torpeza política", resaltó Pedro Sanllorenti, secretario general de la Conadu, el gremio de docente universitarios más representativo.

"La dinámica del gobierno pasado permitía que algunas universidades accedieran a fondos adicionales de una manera poco clara, como por ejemplo a través de la Jefatura de Gabinete. Si el gobierno actual quería corregir ese mecanismo podría haber pasado esta partida al presupuesto de base y no ir por la negativa, como finalmente lo hizo. Porque puede ser una partida pequeña, pero en las universidades hace falta", consideró Luis Tiscornia, secretario general de Conadu Histórica, otro de los gremios docentes representativos.

Fuente: La Nación