El proceso inflacionario.


Para el conjunto de los analistas privados que estiman la variación de los precios al consumidor, el aumento promedio en el mes de setiembre ascendió al 1.9%, y para el Indec, por su parte, el incremento solo fue del 0.9%.

Ambos cálculos, sin embargo, tienden a coincidir en que los mayores aumentos se verifican en indumentaria –por razones estacionarias– y en salud.



La trayectoria interanual, para las estimaciones no oficiales, se sitúa en un rango ubicado alrededor del 23/24%, porcentajes muy similares a los registrados un año atrás. Esta situación sorprende, de alguna manera, por cuanto era esperable una moderación del ritmo inflacionario, vista la fuerte desaceleración de la actividad económica a lo largo del corriente año.

La evolución de las variables macroeconómicas que tienen mayor incidencia sobre el comportamiento de los precios, señalan las principales razones que mantuvieron el ritmo inflacionario sin mostrar una contracción. El crecimiento, durante el corriente año, de los salarios nominales, del gasto público y de la emisión monetaria sirven para explicar la magnitud del alza de los precios, en un contexto en el cual, además, la devaluación cambiaria –usada como ancla antiinflacionaria en los últimos años– aceleró su ritmo de incremento.

La preocupación sobre el comportamiento de los precios en el futuro próximo –más concretamente en el 2013– tiende a agudizarse, en razón de los antecedentes que muestran que en los años electorales, el gobierno es más flexible en materia salarial, del gasto público y, más recientemente, en la expansión monetaria para financiar el déficit fiscal que afectan sobre el nivel de inflación.

Fuente: INDEC – Congreso de la Nación