La versión laboral del "speed dating" llegó al país: desafían a jóvenes profesionales a "seducir" a las empresas en 7 minutos.

Cara a cara con los líderes de RRHH de importantes compañías, los candidatos deben "venderse" ante estos posibles empleadores. Los reclutadores se llevan una "muestra gratis" de un preseleccionado pool de futuros talentos y, los entrevistados, una posibilidad de trabajo. La iniciativa, en detalle.

Si tuviera tan solo siete minutos para "venderse" ante un posible futuro empleador, ¿por dónde empezaría? ¿Qué destacaría de su perfil profesional?

Este es el desafío que el sitio de búsqueda de empleo Bumeran empezó a plantearles a jóvenes universitarios de diversas carreras próximos a graduarse.

La mecánica de los encuentros entre la oferta y la demanda se basan en el "Speed Dating" -eventos organizados en restaurantes, pubs y bares en los que las personas solteras se conectan y conocen entre sí a partir de rotar en mini charlas de siete minutos- y tienen como escenario de fondo a las universidades.
Bajo el nombre de "Bumeran Academic Tour", la iniciativa vincula a los estudiantes con gerentes de Recursos Humanos de empresas de primera línea, quienes entrevistan a cada uno de ellos durante siete minutos.

Aunque la idea comenzó a plasmarse en septiembre, la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), la Universidad Católica Argentina (UCA) la Universidad de Palermo (UP) y la de Belgrano (UB) ya formaron parte de la experiencia.

Si bien en lo que resta del año y a partir de marzo el "tour" continuará por otros establecimientos educativos privados, en Bumeran también manejan la posibilidad de concretarlo en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

"Son las casas de estudios las que seleccionan a los estudiantes. Nosotros convocamos a las empresas, que se muestran muy interesadas en participar. Cada alumno debe lograr en los siete minutos que tiene que el selector lo elija para una entrevista laboral en esa compañía", explica Juan Cruz Pellicer, gerente general de Bumeran.

Y añade: "Nuestro objetivo es acercar a las partes. Al alumno le damos la posibilidad de tener siete entrevistas con organizaciones de renombre, y al reclutador le brindamos siete talentos elegidos por la universidad donde estudiaron y las comprometemos a entrevistar al menos a dos de ellos en sus empresas".
Por el sector privado participaron HP, Alsea, Molinos Río de La Plata, Nestlé, Sullair, PwC, Prosegur, Cervecería Quilmes, Las Marías, Visa, IBM y Deloitte, entre otras.

La idea, que surgió localmente, ya se extrapoló a otras operaciones de Bumeran en la región. "Buscamos salir un poco de los mecanismos tradicionales, de la formalidad. La iniciativa tiene un costado histriónico y es también una forma de llamarle la atención a esta nueva generación, que tiene tantos distractores por todos lados", enfatiza el ejecutivo.

Y hace hincapié en que si bien en tan poco tiempo los entrevistadores no pueden conocer a las personas ni sacar conclusiones, al menos pueden llevarse una "muestra gratis", una idea de cada uno de los perfiles.
Si bien los entrevistados pueden arrancar con la resolución de un caso práctico previamente planteado para tener un "Kick-off" más ordenado y rápido, en general se llevan adelante charlas muy interesantes y diferentes en esos siete minutos.

Así lo confirma Valeria Aldao, gerente de Empleos de Molinos Río de la Plata: "En mi caso, en vez de preguntarles cómo habían pensado el caso y de qué manera lo había resuelto, dejé estas mini entrevistas abiertas a que contaran lo que les parecía importante respecto a lo que yo tenía que saber de ellos".

"Los chicos vinieron preparados, conociendo los negocios de cada una de las empresas con las que se iban a entrevistar, con actitud no solo de conseguir un empleo sino de mostrar lo que sabían y qué les interesaba. Con una actitud proactiva, de entusiasmo y orgullosos de haber sido elegidos entre varias facultades de la universidad", asegura la ejecutiva.

Y añade: "Como estamos acostumbrados a reclutar jóvenes profesionales, en algunos casos les dí la consigna de si tuvieran que presentarse a través de un plato de comidas, dado que los alimentos son el core de Molinos, qué plato elegirían y por qué, haciendo una comparación entre los ingredientes del plato y sus habilidades".

En general, cuenta, se amoldaron bien a la consigna y fueron rápidos. "En siete minutos tenés que ir al hueso, lograr que hablen de sus habilidades y de cómo lo podes ver esto en lo que hicieron, ya sea en la facultad, el colegio o en alguna experiencia laboral que hubieran tenido", enfatiza la gerente de la alimenticia que en la actualidad emplea a unas 5.000 personas.

Para Nicolás Zuzenberg, HR Staffing Leader para South Multi-Country Area -región que incluye a la Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Colombia & Venezuela-, la utilización de los minutos cambió según la persona que tenía enfrente.

"Cada uno elegía extenderse en algo distinto, y eso ya nos hace conocer a la persona. Si dan respuestas concisas o no, cuáles temas eligen para hablar más y cuáles evitan, si prefieren utilizar sus minutos para hacer preguntas o solo esperar a responder, si llevan la iniciativa o no", detalla el ejecutivo de HP.

Dado que los entrevistados son alumnos próximos a graduarse, coinciden con el perfil al que apuntan a reclutar las compañías, en muchos casos a través de programas formales de Jóvenes Profesionales.

"Todos los chicos que vi podrían aplicar a una búsqueda de cualquier área de Molinos. Me quedé con sus CV. Como es una empresa con varias plantas y negocios, necesitamos perfiles diversos. Tras la actividad en la UADE entrevistamos a dos personas y actualmente estoy pensando en hacer participar de un proceso a una de ellas", cuenta Aldao.

Zuzenberg, de HP, dice que "todos los entrevistados se mostraron interesados no solo de intervenir sino de elegir la mejor forma de dar una buena primera impresión".

En su opinión, se sintieron muy cuidados y eso les quitó un poco los nervios. "Los vi menos nerviosos que en los procesos convencionales", asegura el líder de Recursos Humanos de la multinacional tecnológica que a nivel local cuenta con 3.100 empleados.

El ejecutivo considera que la iniciativa va muy en consonancia con la población universitaria de esta época. "Es una propuesta innovadora, desestructurada, más informal, que apunta a que los chicos puedan mostrarse más como son y también ser ellos quienes participen de la elección del lugar donde quieren trabajar", destaca.

Para las empresas, en tanto, este tipo de actividades son una acción de posicionamiento de marca empleadora muy importante. A Aldao, por ejemplo, le interesa que los alumnos universitarios conozcan a Molinos y sus negocios.

"Tengo un doble propósito: por un lado, encontrar perfiles que puedan cubrir una posición que tenga abierta ahora o en el futuro y, a su vez, posicionar Molinos en un segmento que para nosotros es muy atractivo e interesante, dado que la mayor parte de nuestras búsquedas son de jóvenes profesionales o de gente que esté en sus primeros años dentro del mercado laboral", concluye la gerente.

FUENTE: IPROFESIONAL.COM