El Gobierno nacional y la Unión Industrial Argentina (UIA) limaron las asperezas surgidas por los acuerdos comerciales firmados con China y acordaron la realización de reuniones técnicas para que los funcionarios detallen el contenido de los convenios sellados en Beijing.
Las tensiones se diluyeron luego de una conversación de más de una hora y media entre el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, los ministros de Economía, Axel Kicillof, de Planificación Federal, Julio De Vido, y de Industria, Débora Giorgi, el de Trabajo, Carlos Tomada, y el presidente de la UIA, Héctor Méndez, el vicepresidente José Urtubey, y el vocal Juan Carlos Lascurain.
Al término del encuentro, Kicillof aseguró: "Hemos trabajado cordialmente para agotar todas las preguntas e inquietudes que había respecto de los convenios macro general y los relaciones con importantes obras de infraestructura".
Además, rechazó un "perjuicio" al trabajo argentino y aclaró que los convenios "no pasan por encima de la legislación argentina de inmigración en términos laborales, ni tampoco de ninguna ley laboral, que protege los derechos de los trabajadores".
El funcionario indicó que si "algún trabajador que viene de China a trabajar en el marco de estos convenios lo hará bajo las leyes argentinas para venir, de inmigración, y segundo para trabajar, bajo las leyes de trabajo, y por último bajo los convenios correspondientes, bajo la rama correspondientes, construcción para las represas".
Kicillof también explicó que "no hay ninguna modificación a las leyes de contratación del Estado, se siguen cumpliendo todas las leyes, y nada sale del marco normativo general" y añadió que son "convenios estánder internacional, que no violan la legislación vigente", similares a los firmados con España e Italia en 1987 y 1988, durante el gobierno de Raúl Alfonsín.
Luego de remarca que hubo un "excesivo" contexto de quejas con "operaciones mediáticas", el ministro celebreó que haya llegado a un acuerdo con la UIA. "Para todas las dudas e inquietudes sobre los acuerdos firmados, así como se ha hecho con las represas, la central nuclear, el Belgrano Cargas, el Gobierno ha puesto a disposición a funcionarios de las áreas para que se reúnan la semana que viene y expliquen lo que se ha dado en llamar la letra chica, aunque en realidad no es tal", señaló el ministro.
"Lo que se defiende es la producción y el trabajo nacional. Se han pactado y pautado diferentes pautas de contenido nacional", indicó el titular del Palacio de Hacienda, y aclaró que si son necesarios bienes que no están disponibles se comprarán al exterior a través de un concurso de ofertas. "Por ejemplo, las represas tienen componentes (como las turbinas), que no se fabrican en la Argentina, o que la empresas (argentinas) no dan abasto por que están involucradas a otras obras en Mendoza, y en ese caso se llamará a licitación", explicó.
En esa línea, volvió a descartar un arribo de trabajadores orientales en reemplazo de la mano de obra nacional y advirtió que "este Gobierno no tiene que formular esta vocación: se usarán trabajadores argentinos y empresas argentinas".
"Estas obras estaban diseñadas hace 50 años y ahora las vamos a realizar, con inversiones de largo plazo y tasas razonables", afirmó Kicillof en un breve contacto con los medios en Casa Rosada.
Asimismo, destacó que la veintena de acuerdos firmados con China "no han sido un rapto de último momento, sino que son el fruto que cae de un árbol que se ha plantado en 2004 con aquella visita que recibió Néstor Kirchner" del exmandatario Hu Jintao.
El ministro aprovechó para anunciar que "el gobierno chino ha aceptado equilibrar la balaza comercial deficitaria para la Argentina y aceptado más exportaciones a China y no planteó ninguna objección a la industrialización del país".
Por último, dijo que "necesitamos que nuestro empresariado no solo se exprese de esto, y esté conforme con lo que se ha firmado si es posible, sino que acompañen esto con más inversión, trabajo e industria nacional".
A su turno, Méndez agradeció a la presidente Cristina de Kirchner por la "velocidad" en llamar a la reunión y resaltó "el nivel de la ge te que concurrió" (por los cuatro ministros) que los recibieron. "Nos representa un respeto enorme por la UIA", elogió el titular de la entidad.
"Se han clarificado algunos puntos. Yendo al terreno técnico es mejor que lo aclaren los técnicos. Le hemos pedido al Gobierno que nos manden a la UIA, que vengan a explicarles a nuestros técnicos.
Allí tendremos preparadas una serie de dudas, y cuando venga la genyte que mandará los ministros y descartaremos cualquier duda de cualquier connotación política e intención, nosotros defendemos los itereses de las empresas", expresó el empresario
"Me voy conforme de la reunión y se demuestra la buena voluntad de dialogar que tiene las partes, y la decisión de mandar a los que saben a que nos expliquen", concluyó.
FUENTE: AMBITO.COM