5 maneras de lidiar con tu compañero o compañera de trabajo melodramático.

Por Rachel Farrell, Especial para CareerBuilder


Tú conoces el tipo: es chismoso, pasivo agresivo y siempre busca causar problemas. Así es: se trata del melodramático de la oficina, y hay uno en cada una de ellas. 


"No existe una empresa que no padezca ocasionalmente algún dramatismo. Donde hay relaciones humanas el dramatismo está latente", dice Marlene Chism, autora de "Stop Workplace Drama: Train Your Team to Have No Complaints, No Excuses and No Regrets". "Los malos entendidos suceden incluso entre personas muy cultivadas que tienen buenas intenciones. No importa cuánta gente grandiosa se contrate, nosotros los seres humanos somos muy dramáticos cuando no sabemos cómo dominar nuestra energía o cómo calmar los ánimos para ver más clara una situación".



Pero hay que hacer una importante distinción entre las personalidades dramáticas del trabajo, dice Chism. Existe la "Reina del Drama", que tiende a victimizarse, y la "Abeja Reina", la perseguidora. Ambas usan la manipulación o distintas maneras de socavar para lograr lo que quieren, incluso pueden ser tan temperamentales que tus compañeros son sumamente diplomáticos para evitar "alterarlas", explica Chism.


Pero existen diferencias entre ellas.


"La Abeja Reina usa su conocimiento y poder para adaptar las normas a su beneficio y así hacer lo que quiera. En vez de quejarse, es más bien intimidante. Suele ser hábil, conoce las políticas de la oficina y ha construido relaciones estratégicas para poder desautorizar a quien se supone esté a cargo", afirma Chism. "Los empleados saben quién es la Abeja Reina porque generalmente tiene 'buena relación' con alguna autoridad; si no es con su propio jefe, entonces con alguien de mayor rango".


Pero lo que mucha gente no entiende son los motivos detrás de este comportamiento tan potencialmente destructivo.


"Ella desea reconocimiento, poder o atención. La Reina del Drama tiene más claro lo que quiere. Es la que navega el barco y ese barco está dirigido hacia una isla que es para su propio beneficio en lugar de ir hacia y encolumnada con la misión y visión de la compañía", dice Chism.


Pero saber todas las razones de cómo y por qué existe el dramatismo en el lugar de trabajo o una reina del drama en la oficina no te servirá de nada si no sabes de qué manera tratar eficazmente con esa personalidad.


Aquí tienes cinco consejos para lidiar con la reina del drama de tu oficina:


1. Consigue el respaldo de los altos ejecutivos


"Si eres gerente y tienes a una reina del drama socavando tu autoridad, debes estar dispuesto a hablar con tu jefe y conseguir su apoyo", dice Chism. Pero si tu jefe contribuye al problema dejando que la reina del drama haga lo que quiera, toma coraje y habla con tu jefe. "Hazle saber cómo la actitud de esta persona contribuye a perder ingresos, a tener conflictos en el equipo y en la atención al cliente".


2. Aclara los roles y las responsabilidades


Si la reina del drama está haciendo cosas que supuestamente no tiene que hacer, convoca a una reunión de equipo y aclara cuáles son los roles y el proceso establecido, dice Chism.


"Hazle saber a tus empleados que tienes el respaldo de los altos ejecutivos para lidiar con alguien que no está siguiendo el proceso establecido. Pon un ejemplo para que al equipo le quede claro qué es lo que está cambiando y cuáles son las consecuencias si no se sigue el proceso establecido", explica Chism. "Haz que tus empleados firmen y pongan fecha a un documento, en el que confirman que entienden las nuevas reglas y las expectativas".


3. Entabla una conversación espinosa


Ya sea con tu jefe, con la reina del drama o con ambos, asegúrate de tener buena predisposición antes de reunirte con alguien. Ten la intención de reemplazar el dramatismo por la armonía y de ayudar a crecer a todos.


"Cuando hables acerca del problema, hazte cargo del rol que jugaste antes de pedir un cambio de conducta. Por ejemplo, 'Dejé que esta situación se deteriorara más de lo debido y no aclaré los roles y las responsabilidades' o 'Estaba tratando de mantener la paz, y ahora se ha convertido en un problema de atención al cliente'", dice Chism. "Una vez que admitiste el papel que jugaste, eres libre de exponer el problema y pedir el cambio que se necesita".


4. Pon un límite


"Asegúrate de que la persona con la que tienes la conversación espinosa sepa cuál es el límite. En otras palabras, ¿cuál es la consecuencia de ignorar lo que pides? ¿Qué medidas puedes establecer para conseguir conformidad y compromiso?", dice Chism. "Por ejemplo, 'Marie, si esto vuelve a suceder, lamentablemente voy a tener que reportarte y mandarte a casa suspendida'".


5. Sanciona de manera apropiada


Si has abordado la situación, y has tenido la conversación espinosa, sucederán una de estas dos cosas: o habrás eliminado el dramatismo o serás puesto a prueba, dice Chism.


"Si tu reina del drama decide ponerte a prueba, no te puedes dar el lujo de ignorar la situación. Debes cumplir con la promesa que estableciste cuando pusiste el límite, incluso si haciéndolo te conviertes en el villano. Si la sanción incluye la rescisión, será de mucha utilidad tener un buen archivo con los intentos que hubo de ayudar al empleado a crecer, y a seguir el proceso establecido". 


FUENTE: Builder Career

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