El gobierno argentino "no toma deuda por una decisión de política económica", sostiene un trabajo elaborado por economistas de la Cátedra Nacional Arturo Jauretche de la UBA.
En el texto destacan también el proceso de desendeudamiento llevado adelante y desmitifican conceptos que suelen repetir algunos sectores económicos respecto a que el Gobierno "se financia con plata de los jubilados", o que "no se endeuda porque las tasas de interés son caras".
Si bien la deuda pública aumentó unos 56.274 millones de dólares desde 2005 a la fecha, cuando se concretó la reestructuración, "es un error deducir de estos valores que el país se `endeudó` en este período, ya que para arribar a tal conclusión se debería comparar el nivel de la deuda con la capacidad de pago del deudor", destaca el trabajo.
Desde este punto de vista, la capacidad de pago de la deuda se mide en términos de PBI y disminuyó en el período: la deuda del segundo trimestre de 2005 representaba el 75,6% del PIB, valor que cayó al 41,5% en igual trimestre de 2012.
"Es decir, el endeudamiento del sector público nacional cayó en 34,1 puntos porcentuales a razón de casi 5 puntos por año, con lo cual la política de desendeudamiento es evidente", agrega el trabajo eleborado por los economistas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
El trabajo de la Catedra Arturo Jauretche contrasta con informes periodísticos dados a conocer la semana pasada, en los que aseguran que la deuda nominal aumentó, y por lo tanto, el desendeudamiento es un “relato” del gobierno.
Entre otras cuestiones, los economistas heterodoxos ponderán la disminución de la deuda en dólares, que en la actualidad se ubica por debajo del 50% del total.
Esto fue calificado como "un hito central en la gestión financiera de las cuentas públicas", con fuertes diferencias respecto a las políticas tyomadas entre 1970 y 2001.
En esa época, según el informe, "el sector público argentino priorizó el endeudamiento en moneda extranjera en sus operaciones de financiamiento y, dado que el país no emite esa moneda, los pagos de la deuda forzaban ajustes fiscales, económicos y sociales con el objetivo de asegurar los dólares que garanticen los pagos".
El trabajo también cruza con dureza a quienes sostienen que la Argentina se financia con "la plata de los jubilados", en referencia a la utilización de fondos de la ANSES para distintos tipos de emprendimientos.
Al respecto, los economistas destacan varias "cuestiones conceptuales" para desmitificar los dichos:
- Los fondos que opera la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) están compuestos no solo de los aportes que realizó la clase pasiva en el pasado, sino fundamentalmente por los aportes que realizan los trabajadores que hoy se encuentran en actividad.
- Por lo tanto, el objetivo del Fondo de Garantía de Sostenibilidad (FGS) que administra las inversiones de ANSES es garantizar la solvencia a lo largo del tiempo del sistema, contribuyendo al crecimiento con inclusión social como principal mecanismo de sostenibilidad en el tiempo. El 58% de las inversiones del FGS tienen como contrapartida al Estado Nacional, lo que contribuye al rol contra-cíclico del sector público en medio de un contexto internacional incierto y por lo tanto, favorece a mantener los niveles de empleo, condición fundamental para garantizar el sendero de crecimiento y la propia sostenibilidad de la seguridad social.
- En términos comparativos, en Japón, España o Estados Unidos la deuda pública tiene un peso superior al 58% en las inversiones de los fondos públicos de pensión (76%, 98% y 100% respectivamente).
El trabajo también destaca el rol del Banco Central y la utilización de reservas,, desde el punto de vista de los grados de libertad de política económica, donde "la deuda del sector público con el sector privado se ubica actualmente en 13% del PIB (y la deuda con privado en moneda extranjera es solo 9,4% del PIB)".
Por último, los economistas que integran la Cátedra Arturo Jauretche desmitifican `la idea de que Argentina no toma deuda, porque a pesar del canje, no solucionó el problema de la tasa, de que le prestan a tasas muy altas`.
"El argumento es falaz, cuando se percibe que el sector público nacional no ha realizado operaciones de deuda en los mercados ya que ha optado por la vía de desendeudamiento con privados mediante el uso estratégico y consistente de los recursos públicos", remarca el informe.
A lo que agregan de manera tajante que "el Gobierno no toma deuda por decisión de política económica".
La supuesta tasa de interés alta a la que atribuyen los críticos, "se deriva de rendimientos implícitos en operaciones de compra y venta de bonos entre privados en los mercados financieros, pero como se explicó, el Tesoro local no ha realizado operaciones de crédito y por lo tanto, no es posible realizar tal afirmación", concluye el trabajo.