El presupuesto 2014 "real" espera el regreso de Cristina.

Reposo impuso la promulgación de leyes de hecho. Ya se prepara DNU para distribuir mayor recaudación y partidas.

El reposo presidencial modificó algunas costumbres legales en la Casa Rosada. Se sabe que el proceso de sanción de leyes incluye el voto en las dos cámaras y luego la promulgación por parte del Poder Ejecutivo.

Siguiendo cualquier manual de derecho constitucional, un argentino puede informarse que esa promulgación se realiza por distintas vías. La primera es un decreto, momento, por otra parte, en que el presidente puede disponer un veto, total o parcial, a la norma en cuestión. Acto seguido ese decreto, común y normal, se publica en el Boletín Oficial y la ley, desde ese momento, se reputa conocida por todos y entra en vigencia.

Otro camino es la promulgación tácita: por el mero paso del tiempo, 10 días hábiles, la ley queda promulgada y se publica en el Boletín Oficial.

Esto último es lo que está sucediendo con las leyes desde que la Presidente entró en estricto reposo. Ayer se vio una prueba en el boletín cuando se promulgó de hecho la prórroga de la ley que protege tierras de las comunidades indígenas.

El esquema que innovó el Gobierno entonces es: Amado Boudou, a cargo de la presidencia, firma decretos para decidir cuestiones formales, como ratificar designaciones en la administración pública. El resto, como las modificaciones a partidas del Presupuesto, se siguen haciendo, como es usual, por resoluciones de la Jefatura de Gabinete. Y la promulgación de leyes, por ahora, sólo en forma tácita.

La próxima decisión a seguir será la promulgación de todo el paquete de leyes económicas que Cristina de Kirchner pidió para antes de la elección del próximo domingo: el Presupuesto 2014, la prórroga de la Emergencia Pública y de los impuestos que vencen a fin de año. Contando que se votaron el 10 de octubre y el plazo de comunicación al PEN, sólo restarían tres días para que opere la promulgación tácita o, cambio de por medio, un decreto presidencial.

Mientras continúan esos debates por el protagonismo de la lapicera, en el Gobierno ya se prepara para el regreso de Cristina de Kirchner otro DNU, el que cada año se conoce como el "mega". No será el primero. En agosto de este año ya hubo redistribución de partidas por más de $ 23.000 millones que se elevan en el gasto final a más de $ 40.000 millones

Es el que termina de ajustar la Ley de Presupuesto a la realidad de una recaudación que supera las previsiones, en buena parte por la espuma que supone el impacto de la inflación.

Sólo por un DNU la presidencia puede incrementar el monto total del gasto fijado por el Congreso en el Presupuesto. En Estados Unidos, el Gobierno ni siquiera tiene esa vía para eludir al Capitolio: si Barack Obama hubiera podido usar los DNU, el fantasma del "shutdown" no hubiera existido. El año pasado, el incremento total del gasto en el año con relación a la ley de presupuesto fue de $ 83.158 millones, financiado por mayor recaudación y también por deuda.

FUENTE: ÁMBITO.COM